2024
Motion graphics
Animación, color
Proyecto propio
08:00
Ocho segundos, un chiste y ni una sola palabra. El sol se pone sobre una playa que resulta ser una pantalla, y entonces es lunes.
Ocho segundos no son un cortometraje
A esta duración no hay sitio para presentar nada, así que nada puede necesitar presentación. Dos palmeras, dos dunas, un sol y una línea de horizonte: la escena se lee en el primer fotograma porque está hecha entera de cosas que nadie tiene que mirar dos veces.
Eso libera todo el presupuesto para lo único en lo que una pieza tan corta puede gastarlo. Ni historia, ni personaje, ni puesta en escena: la transición.
Lo que se anima es el color
Casi nada se mueve. Las palmeras no se mecen, las dunas no cambian de forma y el sol hace una sola bajada lenta. Lo que de verdad se anima es la paleta. El cielo recorre un azul pálido de mañana, pasa por lila y violeta y llega a un índigo profundo. El sol va de amarillo a naranja, luego a coral, y acaba en un disco rojo plano que se hunde tras la loma. Las dunas salen de crema y arena y aterrizan en ciruela y casi negro.
Hecho como fundido suave sería invisible: es lo que hace toda animación de atardecer y lo que no recuerda nadie. Hecho como una secuencia escalonada de planos de color, cada fotograma una gama nueva completa sujeta por la misma línea negra, el color deja de ser atmósfera y pasa a ser el acontecimiento. No estás viendo un atardecer. Estás viendo unas pocas decisiones de color llegando una detrás de otra.
Y entonces el encuadre se delata
La escena se encoge. Todo el atardecer se recoge en un rectángulo redondeado con su radio de esquina, y durante un compás queda claro que lo que estabas mirando no era un sitio. Era una pantalla: un cartel, un fondo de escritorio, un móvil.
Y llega el corte: un dormitorio en azul plano de día, una lámpara, un despertador que marca las 08:00 y una mano que entra a apagarlo. Las vacaciones eran el fondo de pantalla. El chiste cuesta un cambio de forma y un corte, y funciona porque los siete segundos anteriores se han gastado en construir un sitio donde apetecía quedarse.
A qué se reduce
Siete segundos para construir una expectativa y un corte para quitarla. Ese es todo el oficio de una cortinilla, y aquí está hecho con planos de color, un solo grosor de línea, ningún degradado, ninguna textura y ningún movimiento de cámara, que es además la razón de que pese lo bastante poco como para reproducirse en bucle en una cabecera o una story sin hacer esperar a nadie.
Trabajo de diseño